El viaje de The Who por Oceanía en 1968 tuvo un capítulo neozelandés con escenario propio. Después de Australia llegaron las actuaciones de Auckland y Wellington, compartiendo gira con The Small Faces y Paul Jones. En la capital quedó una de esas imágenes que explican una banda sin necesidad de escucharla: Pete Townshend, una guitarra en el aire y el final de «My Generation».

Dos ciudades al final de enero

El archivo oficial de The Who registra un concierto en el Town Hall de Auckland el 29 de enero de 1968 y otro en el Town Hall de Wellington el 31. La retrospectiva de la banda conserva también una fotografía de la llegada a Wellington el día 30 y otra de su segunda actuación del día 31, a las 20:30.

Fechas, fotografías y recintos permiten seguir este tramo del viaje. La historia neozelandesa tiene sus propias escenas, más allá del conflicto con Ansett que había ocurrido en Australia.

The Who · Archivo oficial de conciertos de 1968 · The Who · Fotografías de la llegada y del concierto en Wellington

My Generation termina con una guitarra rota

NZHistory, del Ministerio de Cultura y Patrimonio de Nueva Zelanda, documenta la escena: el 31 de enero de 1968, en el Wellington Town Hall, Townshend lanzó su guitarra al aire antes de destrozarla durante el clímax de «My Generation». La fotografía pertenece a la Alexander Turnbull Library.

La prensa neozelandesa de aquel momento también se fijó en esa puesta en escena. El New Zealand Listener del 23 de febrero dedicó un artículo a la destrucción de instrumentos como parte del espectáculo de The Who, sin dejar de reconocer su faceta de músicos y compositores.

El gesto quedó incorporado a la memoria del recinto. Una sala cívica y el rock británico de 1968 coincidían en el mismo escenario, con un final difícil de confundir con una actuación convencional.

NZHistory · Townshend en Wellington y referencia fotográfica · Papers Past · New Zealand Listener, 23 de febrero de 1968

Keith Moon, unos seguidores y fish and chips

El recuerdo de Jim Pilcher, recogido en una entrevista de AudioCulture, añade un contrapunto cercano. Él y unos amigos fueron a recibir a los músicos al aeropuerto y después se acercaron al Hotel Waterloo. Pilcher recuerda fotografías en la calle, visitas a sus habitaciones y una salida hacia los muelles porque Keith Moon quería conseguir fish and chips en un barco inglés.

También fotografió el equipo en el Town Hall antes del concierto. Le llamaron la atención los grandes amplificadores Marshall de The Small Faces; preguntaron si se venderían al terminar la gira, pero les explicaron que debían salir del país. Entre guitarras destrozadas y curiosidad por los amplificadores, el viaje dejó recuerdos muy distintos en quienes lo vivieron.

AudioCulture · Testimonio y fotografías de Jim Pilcher

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