Hay bandas que llegan a un país con una lista de canciones. Oasis llegó a Australia con titulares antes de pisar el escenario. Entre entradas devueltas, un vuelo convertido en noticia y el regreso de los grandes estribillos en 2025, la relación de los Gallagher con el país tuvo volumen dentro y fuera de los recintos.
Antes del debut: 92.000 entradas que volvieron a taquilla
Ken West, cofundador del Big Day Out, recordó que había conseguido organizar una gira de Oasis por Australia y Nueva Zelanda tras una intensa competencia entre promotores. La cancelación lo sorprendió durante unas vacaciones en Fiyi: ya se habían vendido 92.000 entradas. Según su testimonio, no tenían seguro para cubrirla y tardaron doce meses en cobrar 320.000 dólares de gastos directos.
La distinción importa: West estaba hablando de una gira propia de Oasis. Esos reembolsos no eran las entradas del Big Day Out de 1997. Su relato aparece en el capítulo dedicado a ese festival, pero describe dos operaciones diferentes.
Hong Kong–Perth: un vuelo con demasiados decibelios
En febrero de 1998, el vuelo de Cathay Pacific desde Hong Kong a Perth adelantó el tono de la primera gira australiana. La prensa de la época recogió denuncias de pasajeros y de la aerolínea por conducta ruidosa y abusiva y por fumar a bordo. El capitán llegó a amenazar con interrumpir el trayecto para desembarcar a los responsables.
La compañía exigió primero garantías de buen comportamiento. Después vetó a Liam y a otros implicados; la prohibición del cantante fue descrita como de por vida. Su respuesta ante las cámaras quedó como una de las frases de aquella visita: prefería ir andando. Conviene separar los pasos: el veto no fue una medida automática al tocar tierra, sino una decisión posterior al incidente.
The Independent · Crónica de febrero de 1998 · Rolling Stone AU/NZ · El vuelo y el veto
Brisbane: de la puerta del hotel al juzgado
En marzo de 1998, Liam fue detenido y acusado de agredir al seguidor británico Benjamin Jones junto a su alojamiento en Brisbane. Jones denunció un cabezazo; Gallagher negó la agresión. El procedimiento penal terminó archivado tras la retirada del apoyo del denunciante a la acusación. La reclamación civil, presentada en Reino Unido, se resolvió después mediante un acuerdo extrajudicial.
Son dos desenlaces distintos: una acusación penal retirada y un acuerdo civil. Contar solo la detención dejaría la historia a medias.
2025: los estadios vuelven a cantar
El regreso australiano de Oasis no saltó directamente de 1998 a 2025: la banda también había tocado allí en 2005. Dos décadas después, la reunión llevó Live ’25 al Marvel Stadium de Melbourne y al Accor Stadium de Sídney, con tres noches en la primera ciudad y dos en la segunda.
En el concierto de Melbourne del 31 de octubre, una bengala encendida acabó entre el público durante «Champagne Supernova». Liam lo condenó al día siguiente en redes. Según la información que el estadio facilitó a ABC, no se notificaron heridos.
El concierto de Sídney del 8 de noviembre tuvo otro epílogo: NSW Health comunicó el 13 de noviembre que una persona con sarampión había asistido mientras era contagiosa. Fue un aviso de posible exposición, no la confirmación de un contagio masivo en el estadio. El comunicado fijaba un periodo de vigilancia en noviembre de 2025 y aclaraba que los lugares citados no suponían un riesgo continuado.
ABC · El regreso y las fechas · ABC · La bengala de Melbourne · NSW Health · Comunicado de 2025
Australia conserva las dos caras del viaje: el ruido del escándalo y el de miles de personas cantando la misma canción. En Oasis, a veces la primera noticia llegaba antes que el avión.